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La autora estará en Bogotá del jueves 9 al sábado 11 de septiembre promocionando esta obra.
Una traición y dos guerras devastaron su pasado
Una identidad encubierta la precipitó al futuro
De El tiempo entre costuras han dicho...
“Una de las novelas más fascinantes de los últimos años. Toda una sorpresa. Atención a María Dueñas”. Lorenzo Díaz de Herrera de Onda Cero.
“Cuando una apura de un sorbo un glorioso cóctel literario a base de aventuras, espionaje, glamour, moda y pasiones, no queda más que recomendarlo. Una deliciosa mezcla de alta costura, desamor, damas de aristocrático pasado, agentes dobles, ... Maravillosa”. Sonia Rueda. 20 Minutos
“Permítanme un paréntesis para recomendarles una novela con mayúsculas, El tiempo entre costuras. Su autora, María Dueñas, además de escribir con elegancia, domina el retrato psicológico, la reconstrucción de una época, el Madrid de la República, el Marruecos español del protectorado, Tánger y Tetuán, el Madrid de la posguerra, Lisboa, fascinante y decadente nudo de espías y desterrados en el juego de la Segunda Guerra Mundial, a la vez que demuestra un pulso narrativo admirable. No ha nacido con perspectivas de cine, pero hay en ella una película compleja y seductora”. Eduardo Torres Dulce. Crítico literario
“630 páginas llenas de ritmo, memoria y pasión avalan la presentación literaria de María Dueñas”. AR
El tiempo entre costuras narra la historia de Sira Quiroga, una joven modista madrileña a la que un amor apasionado lleva a Marruecos en los meses previos a la guerra civil.
Marruecos en esta época está bajo el control de dos protectorados: el francés en la zona sur –con capital en Casablanca— y el español en el norte, con capital en Tetuán. Sira y su novio, Ramiro Arribas, se instalan sin embargo en Tánger: una ciudad independiente de ambos protectorados, con estatuto propio bajo tutela de 12 países; una ciudad vibrante y cosmopolita, puerto franco, llena de cargos diplomáticos, bancos internacionales, negocios más o menos oscuros, y hombres y mujeres en busca de nuevas oportunidades.
En Tánger, Sira es traicionada por quien ella creía el hombre de su vida. Queda sola, cargada de deudas ajenas, con salud mermada y sin poder volver a España porque la guerra ha estallado y es imposible cruzar el Estrecho. Huyendo de todo, se instala accidentalmente en Tetuán, donde comenzará su lucha por salir adelante. Lo logrará venciendo sus miedos e implicándose en un turbio asunto gracias al que obtendrá el dinero necesario para montar un selecto taller de costura. Inventará, además, una identidad ficticia tras la cual ocultará su pasado lleno de carencias y deslealtades.
Una vez reinventada como modista chic, Sira conseguirá ganar clientas y, a través de una serie de circunstancias y aventuras, forjará una amistad muy especial: Rosalinda Fox1, una joven de la alta sociedad británica, mundana, desinhibida y un tanto excéntrica, que resultará ser la amante de Juan Luis Beigbeder, el coronel del bando nacional que en aquellos días ostentaba el más alto cargo de la Administración Colonial2. Gracias a Rosalinda, Sira conseguirá recuperar a su madre –que había quedado en Madrid al iniciarse la contienda— y conocerá a Marcus Logan, un supuesto periodista inglés con quien forjará una hermosa relación de amistad y atracción que se verá en principio truncada por las actividades profesionales de él.
Cuando termina la guerra, Beigbeder –por sorpresa para todos— es nombrado ministro de Asuntos Exteriores por Franco. Se traslada entonces a Madrid para desempeñar su nuevo cargo, a donde le acompañará Rosalinda. Apenas un mes después de ocupar la cartera, sinembargo, estalla la segunda guerra mundial, y todo vuelve a cambiar. Automáticamente Franco se pone del lado de Alemania mientras Beigbeder –en parte por influencia de su amante— no apoya esta postura pro-germana y toma partido a favor de Inglaterra. Tal osadía, obviamente, desemboca poco tiempo después en su fulminante destitución y su arresto.
Para entonces, no obstante, él ya ha estrechado lazos con los ingleses, y se ha convertido en un activo conspirador a favor de Gran Bretaña y, como parte de estas acciones conspiradoras en las que él y Rosalinda participan, ambos deciden proponer a Sira –quien aún permanece en Tetuán— que colabore también a favor de los británicos con el fin de mantener a España al margen de la guerra europea.
¿Cómo? ¿Cómo pretenden que una simple modista colaborare activamente en una causa tan trascendente? Haciendo lo único que sabe hacer: coser. Para ello, montarán en Madrid un selecto taller de costura financiado por el SOE (Special Operations Executive, el servicio de inteligencia creado expresamente por Churchill para la guerra, de cuya coordinación se encarga en Madrid el agregado naval Alan Hillgarth3). El objetivo es que desde este taller, la protagonista atraiga como clientas a las esposas de los numerosos nazis que por entonces residían en la capital, algo perfectamente factible si tenemos en cuenta que en esta época tan negra para España –1940: el infame año del hambre— los talleres textiles españoles y europeos están dedicados a fabricar materiales para cubrir primeras necesidades de tiempos de guerra o posguerra: uniformes, mantas, paracaídas, vendas… En España no se encuentran telas destinadas a la buena costura; en Europa, tampoco. Sira, sin embargo, conseguirá traerlas desde Tánger, ciudad aún independiente donde todavía se mantiene un comercio muy activo con otros lugares del mundo. Estas telas resultarán ser un cebo inmediato para las alemanas residentes en Madrid: las más socialmente activas y las de mayor potencial económico en una España devastada.
Dentro de su taller, Sira las hará sentirse en confianza y, ayudada por una asistente, absorberá información de primera mano sobre la agenda social de la comunidad alemana en Madrid (fiestas, reuniones, cenas, encuentros, visitas…) Codificará después tal información en las puntadas de supuestos patrones de prendas de vestir y los hará llegar después al Servicio Secreto británico mediante ingeniosas argucias diseñadas para tal fin.
En esta arriesgada carrera clandestina al servicio de la inteligencia británica, la protagonista correrá riesgos y vivirá momentos difíciles; transitará también los locales más sofisticados y glamurosos, se trasladará a Lisboa a cumplir una misión, se verá implicada en escarceos sentimentales, acabará reencontrándose con un gran amor y, sobre todo, crecerá como persona, agarrará por fin las riendas de su vida, y se forjará como una mujer plena, autónoma, segura de sí misma y comprometida con una gran causa.
Ésta es —en grandes pinceladas— la trama lineal de la novela: un argumento de ritmo muy ágil que mezcla ficción y realidad, lleno de sucesos inesperados, repleto de identidades encubiertas, de personajes entrañables y de pequeñas aventuras que, superpuestas a la trama principal, la van enriqueciendo y haciendo más consistente y sabrosa a medida que transcurre la acción.
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